Los síntomas y las medidas a adoptar son diferentes entre la alergia a la proteína de la vaca y la intolerancia a la lactosa
Alergia a la proteína de la leche o intolerancia a la lactosa

¿Sabemos diferenciar la alergia de la proteína de la leche con la intolerancia a la lactosa?

La lactosa es un disacárido constituido por glucosa y galactosa, predominante en la leche. Su absorción requiere de la hidrólisis de la lactosa por la enzima lactasa, es decir que la lactasa con ayuda del agua rompe la lactosa (“hidrólisis” viene del griego donde “hidro” quiere decir agua, y “lisis” ruptura), dando lugar a glucosa y galactosa. La intolerancia a la lactosa se caracteriza por tener déficit de esta enzima que a su vez provoca incapacidad del intestino para digerirla1. Se estima que el 80% de la población mundial sufre de intolerancia a la lactosa en mayor o menor grado2.

Por otro lado, la alergia a la leche es una respuesta “errónea” del sistema inmunitario. Los componentes principales de la leche de vaca que pueden causar una reacción alérgica son las proteínas: la caseína, que se encuentra en la parte sólida de la leche cuando se cuaja, y las proteínas de suero, que se encuentran en la parte líquida de la leche cuando se cuaja, siendo la caseína la más común3.

Alergia a la proteína de la leche

La alergia a la proteína de la leche es una respuesta anormal del sistema inmunitario a la proteína de la leche y sus derivados. Esta alergia es la más común en los lactantes y niños pequeños, afectando a un 2,5% de la población4.

En las personas alérgicas a la proteína de la leche el sistema inmunitario identifica algunas proteínas de la leche como “perjudiciales” produciendo en muchos casos anticuerpos de inmunoglobulina E (IgE) que neutralizan la proteína (alérgeno). En el siguiente encuentro con esa proteína, los anticuerpos IgE la reconocerán e indicarán al sistema inmunitario que libere sustancias químicas, causando los principales síntomas de la alergia. Por lo general, una reacción alérgica se manifiesta de unos minutos a pocas horas después ingerir el lácteo2.

Los signos y síntomas inmediatos suelen ser: ronchas, sensación de hormigueo alrededor de los labios, hinchazón de los labios/lengua/garganta, tos o dificultad para respirar, vómitos y anafilaxia. Los signos y síntomas que se suelen manifestar más tarde son: diarrea, calambres abdominales, secreciones nasales liquidas, ojos llorosos, cólicos (en bebés)2.

Intolerancia a la lactosa

La intolerancia a la lactosa se caracteriza por una mala bsorción de lactosa como consecuencia de una ingesta de lactosa superior a la capacidad se ser hidrolizada por la enzima lactasa5.

Existen tres causas de la intolerancia a la lactosa: primaria, secundaria y genética.

La deficiencia primaria se caracteriza por la disminución de la actividad de la lactasa y suele manifestarse a partir de la adolescencia; la deficiencia secundaria suele ser transitoria y es causada por algún daño en la mucosa intestinal (gastroenteritis, medicamentos, diarrea, etc.) o reducción en la superficie de absorción. Por último, existe una condición muy poco frecuente, también conocida como déficit congénito de lactasa en la que la lactasa está disminuida o ausente desde el nacimiento2, 5.

Tras la ingestión de lácteos al tener intolerancia se pueden presentar los siguientes síntomas: dolor abdominal, distensión abdominal, gases y diarrea. Sin embargo, la gravedad de los síntomas varía depende de la cantidad de lactosa ingerida y de la tolerancia que tenga cada persona, relacionada a su vez con el nivel de la actividad de lactasa.

Recomendaciones

Un individuo intolerante a la lactosa debe evitar consumir alimentos con lactosa en su dieta. Sin embargo, las personas intolerantes, bajo la supervisión del personal sanitario, pueden ir probando lácteos en pequeñas cantidades para averiguar cuál es su umbral de tolerancia. Hay además productos lácteos que se toleran mejor que otros como el yogur y los quesos curados que gracias a su fermentación facilitan la digestión en el intestino2.

La amplia gama de productos sin lactosa como leche sin lactosa o lácteos, bebidas o yogures vegetales como por ejemplo a base de soja/avena/almendra, que por su naturaleza son libres de lactosa, son una buena opción para la dieta de personas intolerantes a la lactosa.

Por otra parte, un individuo alérgico a la proteína de leche de vaca debe eliminar por completo la ingesta de cualquier tipo de lácteos. En el caso de los lactantes, existen fórmulas específicas para la alergia a la proteína de la leche (a base de proteínas hidrolizadas y formulas elementales a base de aminoácidos). Es importante no incluir leches de otros mamíferos (oveja, cabra) por su similar composición con la leche de vaca. Para las personas adultas existen también bebidas vegetales (soja, almendra, avena …).

1 Deng, Y., Misselwitz, B., Dai, N., & Fox, M. (2015, September 18). Lactose Intolerance in Adults: Biological Mechanism and Dietary Management.

2 D. Rodríguez Martínez y L. F. Pérez Méndez Intolerancia a la lactosa. Información al paciente. REV ESP ENFERM DIG (Madrid) Vol. 98. N.° 2, pp. 143, (2006).

3 Alergia a la leche. (2018, November 20).

4 Plaza Martín AM. Alergia a proteínas de leche de vaca. Protoc diagn ter pediatr. 2013;1:51-61.

5 Intolerancia a la lactosa y otros disacáridos. (2007) Francisco Alliende G.