Brunch: qué es y papel de los lácteos

El ‘brunch’ ha llegado a la oferta gastronómica española y ya son muchos los sitios donde podemos disfrutar de esta comida anglosajona.

¿Qué es el brunch?

El brunch proviene del determino anglosajón “breakfast + lunch = brunch” que surge en 1880, aparece por primera vez unos años más tarde en una revista de caza, en la cual después de la montería, los participantes participaban en una generosa comida rica en carne.

Aparece como una alternativa posterior al desayuno para la gente que los sábados se marchaba de fiesta, y así, no tener que madrugar el domingo. Era un evento alegre, excitante y sociable en el cual podías escapar de la rutina de la semana. La informalidad estaba presente, ya que no había un procedimiento determinado: se podían preparar platos de alto nivel o comida casera sencilla, pasando por platos creativos…

Pese a tener origen británico, en América tuvo mucho más éxito, dónde en 1890 se convirtió en un evento lujoso. Los domingos, al salir de misa, era una oportunidad para conectar con la familia. Desde la globalización de tendencias de consumo, el brunch ha alcanzado una elevada popularidad en España.

Tiene lugar entre las 11 de la mañana y la 1 de la tarde de los sábados y domingos, momento en el que el desayuno y la comida se unen.

La variedad de alimentos incluida es muy amplia: desde bollería, pasteles, fruta, pasando por bacon, jamón, huevos, queso…, sin olvidar los zumos y cócteles (champagne, mimosas, bloody mary…). Este hecho ofrece la posibilidad de elaborar platos saludables, fáciles y apetitosos.

Inclusión de los lácteos

En un brunch, los límites de creatividad de los platos los establece el anfitrión. Así que, proponemos varias alternativas para incluir esos lácteos que tanto nos gustan y aportan nutrientes y sabor a nuestros platos.

Batido natural de coco (2 raciones)

  • Coco (pelado): 50 g
  • 2 plátanos
  • Leche entera/semidesnatada: 200 ml
  • 1 cucharada de azúcar

Añade la fruta en trozos pequeños en la batidora, añade la leche y el azúcar y tritúralo. Introdúcelo en el frigorífico y sirve frío.

Tostadas francesas (6 raciones)

  • 6 huevos
  • 6 rebanadas de pan de molde
  • Una taza y media de leche
  • 2 cucharas soperas de extracto de vainilla
  • 4 cucharas soperas de mantequilla
  • Media cuchara pequeña de canela
  • Media cuchara pequeña de nuez moscada
  • Una pizca de sal

Mezcla los huevos y la leche con la vainilla, canela, nuez moscada y sal. Incorpórala en una fuente. Después introducimos las tostadas en esa fuente unos minutos y damos la vuelta para que se empapen por el otro lado. En una sartén, vertimos 2 cucharadas de mantequilla y freímos a fuego medio-alto las tostadas por los dos lados hasta que estén ligeramente doradas (al gusto de cada uno). Servimos y ¡a disfrutar!

Más ideas

  • Yogurt con frutos del bosque y crujiente de caramelo
  • Magdalenas de pera con toque picante
  • Porciones de sandía con queso feta
  • Cazuela de espinacas con patatas
  • Tortitas de queso con fruta
  • Arepas de leche y queso
  • Sopa fría de pepino, menta y manzana
  • Quiche de pavo con pimiento rojo y queso cheddar
  • Tortilla francesa con boniato y cebolla caramelizada
  • Pasta carbonara con guisantes
  • Smoothie de chocolate y menta
  • Crepes de espinacas con jamón

 

1 Ternikar F. Brunch, A history. Rowman & Littlefield. USA; 2014