No todas las leches son iguales. En una cata de leche cada una genera sensaciones diferentes, según su sabor, textura y olor.
Cata de leche: características y parámetros sensoriales

Seguro que alguna vez has oído hablar o, incluso, has podido acudir a una cata de vinos, cata de quesos, incluso de aceite, pero ¿sabías que también se puede hacer una cata de leche?

Así es, y es que no todas las leches son iguales. Cada una nos va a generar unas sensaciones diferentes, según su sabor, textura y olor. Es más, puede que cada tipo nos traslade a diferentes recuerdos según el momento en el que la hayamos tomado.

Por ello, te proponemos hacer una pequeña cata de leche para que puedas probar, saborear bien y conocer mejor la leche que bebes a diario. Sí, como lo oyes. Así que coge un vaso y ve a la nevera. ¡Empezamos!

Lo primero de todo llena un tercio de un vaso con leche, muévelo como si se tratara de una copa de vino y fíjate en los resultados…

La cata tiene tres fases1:

  1. Fase visual: esto es lo primero en lo que nos vamos a fijar de nuestro vaso de leche, el color y la densidad que tiene.

Color: Todos sabemos que la leche es blanca, pero dependiendo de su contenido en grasa y/o del proceso térmico al que se ha sometido puede tener un color amarillento.

Densidad: Para ver su densidad, mueve el vaso como si fuera una copa de vino, notarás que al moverla deja una lágrima blanca, cuanto más líquida es la leche (menos lágrima blanca), menos calidad tiene. Por otro lado, si al mover el vaso observas que quedan grumos en las paredes puede que la leche no se haya homogeneizado bien o que se trate de leche en polvo.

  1. Fase olfativa: Lleva el vaso a la nariz agitando en círculos e inspira lentamente. La leche tiene un olor característico, nota su intensidad y las notas olfativas que nos van a indicar características de la leche que tomamos. Además, también puedes detectar si hay aromas añadidos como vainilla, canela, etc. La buena leche tiene que oler a leche, ¿conoces su olor o ya lo has olvidado?
  2. Fase de boca: Da un sorbo a tu vaso de leche, pero sin tragártelo, deja que la leche se mueva por la boca para que tenga contacto con la lengua. En esta fase vamos a evaluar su textura y sabor.

Textura: La consistencia de la leche puede variar, ser más espesa/pesada o ligera/acuosa. Esto va a depender de la cantidad de grasa y sólidos disueltos. Detectaremos si nos deja un paladar seco, lo cual quiere decir que su textura es más bien grasa, o si, pasa por la boca de una forma suave pero consistente.

Sabor: ¿Sabes que si tuviéramos que decidir el sabor de la leche diríamos que se acerca más al dulce que al salado? Además, deberemos tener en cuenta que el sabor cambia según el tipo de tratamiento térmico que haya sufrido la leche. Así, por ejemplo, la leche UHT es una leche que ha sufrido un tratamiento térmico más intenso y esto le confiere un sabor diferente al de la leche fresca (pasteurizada), que ha sufrido un tratamiento térmico más suave. Nunca debes tomar una leche ácida o amarga porque eso significará que se ha puesto mala.

Puedes probar a añadirle sabores como canela, chocolate en polvo o vainilla y ver si sois capaces de identificarlos.

¡Ahora ya sabes cómo identificar todas las características de la leche y disfrutar al máximo de ella!

1 Escuela Española de Cata y Federación Española de Empresarios Productores de Leche (PROLEC). Manual para identificar una leche de calidad.