Propiedades culinarias de la leche y los lácteos
Cocinar con lácteos

Como sabemos los lácteos constituyen un ingrediente muy versátil que permite elaborar un sinfín de recetas. Además, aparte de sus propiedades organolépticas son alimentos de gran calidad nutricional ya que aportan una gran variedad de macro y micronutrientes: proteínas, lípidos, hidratos de carbono, vitaminas y minerales.

Por ello, dada su variada composición y que son fácilmente adaptables en todo tipo de recetas y debido a sus beneficios nutricionales; los lácteos se convierten en uno de los alimentos fundamentales de consumo diario en toda la población española apareciendo así, en muchos de nuestros platos1.

Propiedades de los lácteos

La leche, desde el punto de vista fisicoquímico, se caracteriza por ser un líquido opaco, de color blanco y con el doble de consistencia o viscosidad que el agua. Así, el sabor y consistencia de la leche se debe a una mezcla compleja de diferentes sustancias como vitaminas, minerales, proteínas, grasa e hidratos de carbono, que aportan a la leche su característico sabor y textura.

La leche, por sus características, su versatilidad y su particular carácter de emulsión de grasa en agua se puede aprovechar para dar sabores y aromas en diversas preparaciones culinarias tanto saladas como dulces.

¿Cómo podemos introducir los lácteos en distintas recetas?

La leche es la base de todos los productos lácteos y a partir de ésta se obtienen todos sus derivados. Los lácteos más comunes a la hora de cocinar son: leche uperizada (UHT), en polvo, condensada, evaporada, yogur, queso, nata y mantequilla.

Este grupo de alimentos se puede introducir a cualquier hora del día ya sea en el desayuno, a media mañana, la comida, merienda o la cena. Tanto como ingrediente en un plato principal como en postres.

También es fundamental para la realización de salsas, las cuales pueden acompañar a nuestros platos considerándose los lácteos y derivados como ingredientes estrella. Por ejemplo, la famosa salsa bechamel formada por leche y mantequilla como principales ingredientes lácteos que es utilizada tanto para rellenos, como para hacer croquetas o lasaña.

En cuanto a los postres, se puede introducir para la realización de flanes, kéfir, natillas, leche frita, quesada, batidos; recetas sencillas y compuestas por alimentos básicos. Además, existe en el mercado una gran variedad de tipos de leche (entera, semidesnatada, desnatada, sin lactosa, enriquecidas), adaptándose a las diferentes necesidades y gustos de la población.

Para finalizar, podemos decir que es importante incluir los lácteos en nuestras recetas ya que nos aportan nutrientes esenciales y son muy cómodos de utilizar en la cocina. Además, dada la gran variedad de éstos, son adaptables a toda la familia y nos facilitan la elaboración de gran cantidad de recetas en nuestros hogares.

1Valores nutricionales de los productos lácteos. INLAC. Disponible en : www.inlac.es/nutricion_valores.php