Mostramos por primera vez el confort de las vacas en la zona de descanso,
El mejor descanso para la mejor leche

Cuando pensamos en vacas, lo primero que nos viene a la cabeza, seguramente, sea una granja o un prado donde pastan, rumian y caminan lentamente. Siempre paseando y comiendo, de pie… ¿Pero alguna vez te has parado a pensar en cómo y dónde descansan las vacas? Al igual que las personas, las vacas también tienen sus hábitos y necesidades para descansar.

Al día están tumbadas entre 12 y 15 horas al día, y no hablamos sólo de “dormir”, porque las vacas reparten su descanso en muchos momentos del día. Al igual que a nosotros nos gusta poder relajarnos un rato en el sofá, las vacas necesitan tener un espacio propio en el que tumbarse, ya sea para “echar una cabezada” o simplemente para descansar.

Este es el motivo por el que el alojamiento es uno de los cuatro criterios que se auditan para conseguir el certificado de Bienestar Animal de AENOR, donde el descanso es un pilar clave. AENOR estipula varios requisitos que toda granja ha de cumplir para brindar un alojamiento de calidad a las vacas: facilidad a la hora de acostarse, confort térmico, facilidad de movimiento y limpieza del animal.

En nuestro último spot, “Buenas Noches”, mostramos por primera vez, el confort de las vacas en la zona de descanso, dando una visión completamente diferente a lo que estamos acostumbrados. Y lo hacemos, además, al son de la música, algo que se ha demostrado que ayuda a reducir su estrés.

El descanso de nuestras vacas es muy importante. Para ello, cuidamos al máximo cada detalle para garantizar su confort y descanso. Aspectos que están directamente relacionados con su bienestar y con la calidad de la leche que producen.

¿Cómo son las ‘camas’ de las vacas?

Las camas deben aportar protección frente al frío y al calor, la lluvia o el viento. Igualmente, es importante que cuenten con un espacio suficiente, al que puedan acudir cada vez que estén cansadas y del que puedan salir libremente cuando quieran caminar, comer, beber o bien relacionarse con otras compañeras.

La cama puede ser de diversos materiales, pero lo importante es que sean materiales confortables (paja, serrín, arena…), los cuales se puedan mantener limpios y secos.

Más factores determinantes para el buen descanso: temperatura y rutina

Otra de las cosas importantes que deberíamos saber es que, tal y como explica Félix Díez, veterinario y responsable de Bienestar Animal de Calidad Pascual, “las vacas prefieren una temperatura ambiente más bien fresca, llegando incluso a soportar los -10ºC. Sin embargo, a partir de los 25ºC y una humedad relativa normal, empiezan a sufrir el llamado estrés por calor”. Por este motivo se instalan ventiladores o vaporizadores de agua en las granjas, que generan una brisa agradable que ayuda a disminuir su temperatura corporal. Cuando ésta baja, su nariz está más seca, lo que nos sirve para saber que la vaca está “feliz”.

Además, aunque son muy amigables, se ha de asegurar que cada vaca disponga de su cama para evitar cualquier rivalidad, garantizando así que se encuentren cómodas y cada una tenga la posibilidad de tener su propio espacio.

Por todo esto, garantizar diariamente el bienestar de las vacas en las granjas es muy importante, y esto incluye asegurar una buena zona de descanso. No podemos olvidar que el bienestar animal es el primer eslabón de una cadena de valor sostenible y que, cuanto mejor estén las vacas, mejor será la leche.

descanso vacas

Nosotros no hacemos la leche, la leche la hacen las vacas. Nuestro trabajo es dar lo mejor en cada parte del proceso, esa es la forma de garantizar que te llega nuestra mejor leche. Con todo el sabor. Con todas sus propiedades.