El primer registro de la historia de consumo de leche es en el 4.000 a.C. con los sumerios. Desde entonces se ha evolucionado en envasado y legislación.
Historia de la leche y los derivados lácteos

En este post vamos a conocer un poco más del origen histórico del consumo de leche y los derivados lácteos, la evolución, las mejoras y el I+D.

Origen histórico de la leche

Sobre el 4.000 a.C, surgió una de las primeras civilizaciones del mundo: los Sumerios. Este pueblo desarrolló los sistemas agrarios y ganaderos. Fue la primera vez que se tienen registros del consumo de leche1.

Los griegos tampoco quedan atrás en la cultura láctea, ya que en “La Odisea de Homero” se lee: “Ellas quedaron huérfanas en el palacio, pero la divina Afrodita las alimentó con queso y dulce miel y con delicioso vino”2.

Los lácteos estaban envueltos por connotación divina, siendo así que Hipócrates utilizara la leche como antídoto contra el envenenamiento3.

No nos podemos olvidar de los romanos y de la Leyenda de Rómulo y Remo, en la cual los fundadores de Roma fueron amamantados por una loba. Gracias a romanos, amantes del queso de oveja y cabra, el consumo de queso fue extendido por toda Europa.

Ya en la Edad Media, los monjes eran los encargados de la producción de quesos. En el siglo XV, en Suiza, comienza a surgir importantes mercados, siendo, los primeros en desarrollar la industria lechera en Europa3.

La leche cruda es un producto fácilmente alterable a temperatura ambiente, de ahí que el consumo fuese tan reducido en la edad Media, prefiriendo el consumo de queso (un alimento menos perecedero).

Evolución

Nicholas Appert fue el precursor de los procesos de conservación de los alimentos. En 1795 comenzó a introducir alimentos crudos o previamente cocidos en frascos de vidrio tapados con un corcho a los que sometía a cocción. Surgió la “appertización”, hecho clave para el desarrollo de la industria alimentaria4.

Avanzamos hasta el año 1952. Ruben Rausing lanza al mercado uno de los envases más revolucionarios de la historia: el tetrabrik. Su envasado aséptico característico junto a un producto esterilizado no solo preserva los aromas y cualidades de la leche, además la protege de cualquier posible penetración de microorganismos. Aunque su diseño original era un tetraedro, en 1983 ya adquirió su forma de “ladrillo” tan conocida5.

I+D

Desde el año 2000 en España se han invertido más de 168 millones de euros en innovación tecnológica y modernización de explotaciones lecheras, hasta posicionarse entre las primeras industrias de Europa6.

“Las nuevas oportunidades canalizadas a través del I+D+i se focalizan en productos, procesos, seguridad alimentaria, sostenibilidad y nutrición6.

Actualmente, el desarrollo tecnológico junto a la legislación de la industria láctea a nivel nacional y europeo garantiza la llegada al consumidor de productos seguros. También cabe destacar el Código de Protección y Bienestar Animal, por el cual se asegura la protección de los animales destinados a la producción (incluido el sector lácteo).

Podemos concluir que la leche y sus derivados se han consumido a lo largo de la historia ya que son alimentos nutritivos y aceptados por la sociedad a lo largo de generaciones.

1 INLAC. El sector lácteo en España [Internet]. Madrid: Interprofesional Láctea InLac; 2015 [acceso 22 de marzo de 2019] Disponible en: www.agro-alimentarias.coop/ficheros/doc/05092.pdf

2 La odisea de homero. Canto XX. Obras clásicas de siempre. Instituto Latinoamericano de la Comunicación Educativa ILCE

3 ¡La leche, qué historia! [Internet]. Francisco Javier Tostado;2016 [acceso 22 de marzo de 2019]. Disponible en: https://franciscojaviertostado.com/2016/04/22/la-leche-que-historia/

4 Alfonso Valenzuela B., Rodrigo Valenzuela B. La innovación en la industria de alimentos: Historia de algunas innovaciones y de sus innovadores. Rev. chil. nutr. 2015; vol.42 no.4

5 Historia de Tetra Pak [Internet]. Tetra Pak [acceso 22 de marzo de 2019]. Disponible en: www.tetrapak.com/es/about/legal-information

6 Ana García Rosado. La apuesta por la I+D, clave para el sector lácteo. EL PAÍS. 7 de mayo de 2015. Economía.