La leche de vaca contribuye a cubrir las necesidades de calcio y ácidos grasos de las madres en la lactancia
Importancia de la leche en la lactancia

Las necesidades nutricionales de la mujer difieren en cierta medida a lo largo de las distintas etapas de la vida. Las mujeres en edad reproductiva tienen necesidades adicionales debido a la menstruación, o a situaciones fisiológicas especiales como son el embarazo y la lactancia.

Con lo que respecta a esta última etapa – la lactancia – la mujer pasa por un periodo de amenorrea que puede durar de cuatro meses a incluso 18 meses, a lo largo del cual, la madre lactante conserva el hierro que habitualmente se pierde en cada menstruación.

Durante este periodo también aumentan las necesidades energéticas y nutricionales de la madre debido al traspaso de nutrientes que se produce desde su cuerpo a la leche materna.

Puesto que los nutrientes presentes en la leche materna se relacionan directamente con el estatus nutricional de la madre, el cuidado de su alimentación en esta etapa cobra especial importancia.

Cualidades de la leche materna

La leche materna no solo está compuesta por macro y micronutrientes esenciales para el bebé, sino que también posee enzimas digestivas que facilitan la digestión de nutrientes, factores encargados de instaurar su microbiota e impedir el desarrollo de microorganismos patógenos y factores de crecimiento que favorecen el desarrollo y crecimiento de los diversos tejidos del lactante1.

Así, la leche materna se considera el mejor alimento para los bebés, pues de forma natural, se adapta cualitativa y cuantitativamente a las necesidades del recién nacido ajustando la proporción de macro y micronutrientes2.

Influencia de la alimentación en la leche materna

El volumen, composición y propiedades organolépticas de la leche materna están estrechamente relacionados con los alimentos consumidos por la madre3.

En este sentido, la calidad de la grasa consumida a través de la alimentación repercute en el contenido de ácidos grasos de la leche materna4.

La leche de vaca está compuesta por más de 400 ácidos grasos diferentes, de los que el 70% corresponde a ácidos grasos saturados y el 30% restante a ácidos grasos insaturados5. Entre estos últimos cabe destacar la presencia de ácido oleico como principal componente, aunque también se pueden encontrar ácido linoleico, α-linolénico y ácido linoleico conjugado (CLA)6.

En ese sentido, la leche de vaca contribuye a cubrir los requerimientos diarios de calcio y ácidos grasos de las madres durante la etapa de lactancia.

Por su parte, aquellas que incluyen en su composición ácido fólico son una buena alternativa para mantener un estatus adecuado de esta vitamina hidrosoluble.

Así, con un vaso de 250 ml de leche enriquecida o fortificada con estos micronutrientes se consigue cubrir el 40% de los requerimientos de calcio7,8, y el 15% de los de ácido fólico7,9, para mujeres en situación de lactancia materna.

Por otro lado, durante esta etapa es importante asegurar un correcto aporte de vitaminas liposolubles. Entre ellas la A y la D.

La primera, porque desempeña un importante papel en el proceso de especialización celular, y contribuye al mantenimiento en condiciones normales de la piel y la visión10.

La segunda, la vitamina D, porque entre otras muchas funciones (como la de ayudar a que el sistema inmunológico funcione correctamente) también contribuye al cuidado de los huesos tanto de las madres como de los pequeños lactantes10,11.

En mujeres en periodo de lactancia los requerimientos de ambas vitaminas (A y D) se ven algo incrementados – siendo de1.300 µg12 y de 15 µg13 al día respectivamente – por lo que incluir alimentos que las contengan es una buena estrategia para cubrir esas necesidades aumentadas.

Estas vitaminas se encuentran en alimentos como la carne (la vitamina A) o los huevos (vitaminas A y D), pero también en la leche y los derivados lácteos enriquecidos o fortificados. Así, un vaso de leche enriquecida de 250 ml permite alcanzar el 23% de los requerimientos diarios de vitamina A7,12 y casi el 16% de los de vitamina D7,13 para mujeres en período de lactancia.

En definitiva, el consumo de leche y derivados lácteos en el marco de una alimentación variada y equilibrada ayuda a obtener una importante variedad de nutrientes como lípidos, proteínas, vitaminas como la A, la D o el ácido fólico, y minerales como el calcio, todos ellos de gran importancia en esta etapa de la vida.

1 Aguilar Cordero M.J, Baena García L, Sánchez López A. M, Guisado Barrilao R, Hermoso Rodríguez E, Mur Villar N. Beneficios inmunológicos de la leche humana para la madre y el niño. Revisión sistemática. Nutr Hosp. 2016; 33(2):482-493 ISSN 0212-1611 – CODEN NUHOEQ S.V.R. 318

2 Conclusiones del Consejo sobre la nutrición y la actividad física. 2014/C 213/01

3 Bravi, F; Wiens, F; Decarli, A; Dal Pont, A; Agostoni, C; Ferraroni, M. Impact of maternal nutrition on breast-milk composition: a systematic review. The American Journal of Clinical Nutrition. 2016;104(3):646–662.

4 Innis SM. Impact of maternal diet on human milk composition and neurological development of infants. Am J Clin Nutr. 2014;99:734S–41S.

5 Månsson HL. Fatty acids in bovine milk fat. Food & Nutrition Research. 2008;52:10.3402/fnr.v52i0.1821. doi:10.3402/fnr.v52i0.1821.

6 Tricon S., Yaqoob P. Conjugated linoleic acid and human health: A critical evaluation of the evidence. Curr. Opin. Clin. Nutr. Metab. Care. 2006; 9:105–110.

7 Datos calculados en base a la composición nutricional de Leche Pascual Calcio.

8 EFSA NDA Panel (EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies), 2015. Scientific Opinion on Dietary Reference Values for calcium. EFSA Journal 2015;13(5):4101, 82 pp.

9 EFSA NDA Panel (EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies), 2014. Scientific Opinion on Dietary Reference Values for folate. EFSA Journal 2014;12(11):3893, 59 pp.

10 Reglamento (UE) n ° 432/2012 de la Comisión, de 16 de mayo de 2012, por el que se establece una lista de declaraciones autorizadas de propiedades saludables de los alimentos distintas de las relativas a la reducción del riesgo de enfermedad y al desarrollo y la salud de los niños.

11 Reglamento (CE) n o 983/2009 de la Comisión, de 21 de octubre de 2009 , sobre la autorización o la denegación de autorización de determinadas declaraciones de propiedades saludables en los alimentos relativas a la reducción del riesgo de enfermedad y al desarrollo y la salud de los niños.

12 EFSA NDA Panel (EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies), 2015. Scientific opinion on Dietary Reference Values for vitamin A. EFSA Journal 2015;13(3):4028, 84 pp. doi:10.2903/j.efsa.2015.4028

13 EFSA NDA Panel (EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies), 2016. Scientific opinion on dietary reference values for vitamin D. EFSA Journal 2016;14(10):4547, 145 pp.