El consumo de leche ha evolucionado mucho desde la Antigüedad hasta nuestros días
El papel de la leche en la Historia

El consumo de leche en la Historia se remonta a la Antigüedad, hacia el año 9.000 año a.C., pero no fue hasta finales del siglo XIX cuando comenzó a frecuentarse su ingesta entre los adultos. Hasta entonces, la mayoría de las culturas la consideraban una bebida únicamente para recién nacidos… y eso los que no la despreciaban como alimento.

El consumo de leche evolucionó hasta que, en los siglos XIX-XX, cualquier persona, adulto o niño, incluía leche de manera rutinaria en su alimentación, considerada como un alimento saludable y seguro. Fue entonces cuando la nutrición se desarrolló como disciplina científica y la leche empezó a brillar con luz propia dentro del marco de una dieta variada y equilibrada, donde el consumo de lácteos está recomendado entre 2 y 3 raciones al día6.

Curiosidades históricas de la leche

Hoy en día sería extraño pensar en bañarse en leche, beberla directamente del pecho siendo adulto, o creer que puede aumentar la valentía. Quizá, si volvemos la vista atrás, hace tiempo no eran ideas tan desmesuradas.

¿Quién no ha oído hablar de los famosos baños en leche de burra de Cleopatra1? Así es, la última reina de Egipto, admirada por su belleza, combinaba leche y miel para conseguir una piel tan suave como ninguna otra mujer en aquella época, gracias a que limpiaba las células de su cuerpo y le relajaba. Esta hizo que la leche de burra fuese tan apreciada por griegos y egipcios que constituía para ellos un cosmético muy valioso.

No menos conocida es la leyenda de Rómulo y Remo, amamantados por una loba. Según dice la tradición romana, ésta les acogió como su madre adoptiva tras su abandono, hasta que fueron de nuevo adoptados por un pastor que los crió junto a su mujer2.

¿Quién iba a pensar, en estos tiempos, que los romanos consideraban inferiores a las culturas que consumían leche de manera excesiva? Durante siglos esta fue la norma en diversos lugares del mundo: las personas que comían mantequilla y bebían leche eran extraños e incivilizados3.

Pero no son estos los únicos mitos o creencias que existen de la leche en antiguos tiempos. En época de griegos, estos glorificaban la leche por pensar que la Vía Láctea estaba formada por la leche que desprendían los pechos de la diosa Hera4, además de alimentar a sus perros de caza con leche de loba, leonas o ciervas, pero nunca de cabra u oveja, pues decían que esta les hacía perder su valentía.

Además, en los primeros documentos existentes de la historia de Babilonia sobre la leche como alimento, se menta cómo la fortuna de una persona se regía en función de la cantidad de leche que poseían5.

Durante toda la Historia, el consumo de leche ha estado presente de una manera u otra y en la actualidad se recomienda el consumo de productos lácteos en todas las edades porque son uno de los pilares de la alimentación gracias a sus características nutricionales. Además el consumo de lácteos en el mundo es muy dispar y tiene su propia tradición.

1 Ancira, R; Reynaga, R. (2014). Los 7 Alimentos Monarcas de la Nutrición: Más años, con mejor calidad de vida, a través de su comida. Editorial: Ramsés Ancira.

2 Benduhn. T. (2007). La antigua Roma. Estados Unidos. Editorial Weekly Reader Early Learning Library.

3 Bonet Serra, B; Dalmau Serra, J; Gil Canald, I; Gil Gregorio, P; Juárez Iglesias, M; Matía Martín, P; Ortega Anta, RM. Leche, nata, mantequilla y otros productos Lácteos. Monografía científica. Disponible en: http://www.lacteosinsustituibles.es/p/archivos/pdf/monografia_leche_nata_mantequilla_otros.pdf

4 Martín Jiménez, C. (2018). Hijos del cielo: Las huellas del cosmos en la cultura humana. Grupo Planeta

5 Aranceta, J; Serra Ll. (2004). Leche, lácteos y salud. Editorial Médica Panamericana.

6 Guía de la alimentación saludable para atención primaria y colectivos ciudadanos. Sociedad Española de Nutrición Comunitaria. SENC, 2018.