El consumo diario de calcio a través de la leche y los derivados lácteos bajos en grasa constituyen una herramienta eficaz en la pérdida de peso
El papel de los lácteos en la prevención de la obesidad

La obesidad y el sobrepeso se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud1. El índice de masa corporal (IMC) es un indicador simple para medir la obesidad y se obtiene dividiendo el peso en kilogramos entre la talla en metros al cuadrado.

¿Qué indica el Índice de Masa Corporal?

Un IMC igual o superior a 30 es indicativo de obesidad, mientras que un IMC igual o superior a 25 se considera sobrepeso. Así, el sobrepeso y la obesidad constituyen un importante factor de riesgo para numerosas enfermedades crónicas, como la diabetes y enfermedades cardiovasculares.

Por todo ello, las recomendaciones para prevenir estas patologías se basan en mantener una alimentación variada y equilibrada que incluya frutas, vegetales, granos y alimentos proteicos bajos en grasa, así como lácteos junto con la práctica de ejercicio físico frecuente.

¿Qué pueden aportar los lácteos en la prevención del sobrepeso y la obesidad?

La prevalencia de sobrepeso y obesidad en la población española ha ido en aumento en los últimos años, no solo en la población adulta sino también en la infantil2, por lo que se ha convertido en uno de los principales problemas de salud pública.

La leche es un alimento básico en todas las etapas de la vida, desde la infancia hasta la tercera edad. Gracias a su composición, es un alimento completo y equilibrado que proporciona un elevado contenido de nutrientes en relación con su contenido calórico. Además, sus beneficios van más allá, pudiendo contribuir a prevenir el sobrepeso y la obesidad.

En este sentido, diversos estudios epidemiológicos han puesto de manifiesto que el consumo diario de calcio a través de la leche y los derivados lácteos bajos en grasa constituyen una herramienta eficaz en la pérdida de peso. Así, parece existir una relación directa entre el consumo de calcio y una mayor pérdida de peso corporal, tejido adiposo y grasa abdominal3.

Por todo ello, el calcio, presente en la leche y los derivados lácteos, no sólo es necesario para el mantenimiento normal de los huesos, sino que también contribuye al metabolismo energético normal. Así, un vaso de leche desnatada de 200 ml aporta un 28 % de los requerimientos diarios de calcio4, con un bajo contenido en grasa5.

1 Organización Mundial de la Salud (OMS). Sobrepeso y Obesidad. [Internet] [acceso 20 de febrero de 2019] Disponible en: www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/obesity-and-overweight

2 Miguel Castro M, Garcés-Rimón M. La obesidad juvenil y sus consecuencias. Instituto de Investigación en Ciencias de la DOCUMENTOS Alimentación, Consejo Superior de Investigaciones Científicas; 2016. Disponible en: http://www.injuve.es/sites/default/files/revista112_6.pdf

3 Fernández Fernández E, Martínez Hernández J.A, Martínez Suárez V, Moreno Villares J.M, Collado Yurrita L.R, Hernández Cabria M, et al. Documento de Consenso: importancia nutricional y metabólica de la leche. Nutr Hosp. 2015;31(1):92-101 ISSN 0212-1611 CODEN NUHOEQ S.V.R. 318

4 EFSA NDA Panel (EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies), 2015. Scientific pinion on Dietary Reference Values for calcium. EFSA Journal 2015;13(5):4101, 82 pp. doi:10.2903/j.efsa.2015.4101

5 Reglamento (CE) N o 1924/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo de 20 de diciembre de 2006 relativo a las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables en los alimentos.