Los códigos de los envases de la leche no significan lo que crees
El mito del reciclaje de la leche

La leche cruda es una materia prima perecedera. Por ello, con el fin de alargar su vida útil y asegurar su calidad y seguridad para los consumidores, se llevan a cabo varios procesos y controles higiénicos y sanitarios1,2,3,4. Son estos procedimientos los que permiten que la leche, una vez envasada, pueda mantenerse sin abrir fuera de la nevera.

La leche: Tratamiento térmico UHT y pasteurización

Uno de los procedimientos a los que se somete la leche es un proceso tecnológico térmico de uperización o pasteurización que asegura la destrucción de los microorganismos patógenos, garantizando así la seguridad del consumidor.

En el tratamiento de uperización o UHT la leche se somete a altas temperaturas, ultra-hight temperature (por sus siglas en inglés, UHT), no menos de 135 ºC durante un período de tiempo adecuado2. Después del proceso UHT la leche se envasa, pudiendo almacenarse a temperatura ambiente hasta seis meses sin refrigeración y asegurando un producto final de calidad, manteniendo su seguridad alimentaria. Es el proceso más utilizado para prolongar la vida útil de este alimento.

Por otro lado, el proceso más frecuente de pasteurización es el que se somete la leche a un tratamiento térmico de 72 ºC durante 15 segundos2 para, posteriormente, someterse a un enfriamiento adecuado. La leche pasteurizada tiene una vida útil máxima de 1 semana y debe conservarse refrigerada.

Envasado aséptico de la leche

Para mantener la leche con la calidad y seguridad óptimas, existen una serie de controles oficiales que aseguran que todas las etapas de producción mantienen las condiciones de higiene establecidas por la legislación1-4. Así, por ejemplo, tanto su transporte en camiones cisterna, como el envasado, se realizan en condiciones asépticas.

Más concretamente, en este último caso, tanto el equipo de elaboración como el de envasado incorporan un sistema que permite mantener la seguridad microbiológica del proceso.

Así, los envases empleados son esterilizados previamente y poseen una hermeticidad suficiente para mantener la seguridad del producto envasado5.

El envase: ¿Cómo son los Tetrapak?

Los envases empleados en la industria láctea se fabrican en forma de bobinas, creándose la forma final del envase directamente durante el proceso de llenado. Cada una de estas bobinas contiene varios rollos y cada uno de estos rollos recibe una numeración, en el caso de Tetrapak puede contener hasta 5 rollos de envases, identificándose cada rollo con una numeración del 1 al 5.

En este sentido, el código que figura en la base de los Tetrapak de leche no hace referencia al contenido de este, sino que se refiere a la posición de la bobina en la que fue producido un determinado envase, siendo por lo tanto el sistema que emplean las plantas productoras de envases para asegurar la trazabilidad y calidad de cada envase.

Entonces… ¿Es verdad que la leche puede ser reprocesada hasta cinco veces?

No, eso es un mito. Una vez que la leche ha sido sometida a un tratamiento térmico y a su envasado, ésta no puede sufrir en ningún caso otro tratamiento posterior ni ser nuevamente envasada para su comercialización. Además, la leche que no sea vendida, aunque no haya vencido su periodo de caducidad, no puede ser envasada nuevamente para ser comercializada.

Asimismo, según la legislación vigente, una leche caducada debe ser retirada del establecimiento comercial y, a partir de ese momento se considera como subproducto no apto para el consumo humano y por tanto debe retirarse de la cadena alimentaria6,7,8.

Por último, la maquinaria empleada en el llenado del producto requiere que el envase esté en forma de bobina. Por tanto, un envase que ya ha sido utilizado no puede pasar nuevamente por el proceso de envasado.

En conclusión, el código que se encuentra en la base de los envases de leche atiende a la obligación de cualquier empresa que trabaje en el sector agroalimentario a mantener siempre una trazabilidad completa hacia atrás, hacia delante e interna de todos los materiales utilizados para el desarrollo de su producto y poder así garantizar su seguridad alimentaria.

 

Más contenidos sobre mitos de la leche

1 Reglamento (CE) n o 852/2004 del parlamento europeo y del Consejo de 29 de abril de 2004 relativo a la higiene de los productos alimenticios.

2 Reglamento (CE) n ° 853/2004 del Parlamento Europeo y del Consejo de 29 de abril de 2004 por el que se establecen normas específicas de higiene de los alimentos de origen animal.

3 Reglamento (CE) n o 854/2004 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004, por el que se establecen normas específicas para la organización de controles oficiales de los productos de origen animal destinados al consumo humano.

4 Real Decreto 1728/2007, de 21 de diciembre, por el que se establece la normativa básica de control que deben cumplir los operadores del sector lácteo y se modifica el Real Decreto 217/2004, de 6 de febrero, por el que se regulan la identificación y registro de los agentes, establecimientos y contenedores que intervienen en el sector lácteo, y el registro de los movimientos de la leche.

5 Guía de análisis de peligros y puntos de control crítico (APPCC) para leches UHT y pasterizadas. Fenil 2016.

6 Reglamento (CE) No 178/2002 DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO de 28 de enero de 2002 por el que se establecen los principios y los requisitos generales de la legislación alimentaria, se crea la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria y se fijan procedimientos relativos a la seguridad alimentaria.

7 Reglamento (CE) No 1069/2009 DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO de 21 de octubre de 2009 por el que se establecen las normas sanitarias aplicables a los subproductos animales y los productos derivados no destinados al consumo humano y por el que se deroga el Reglamento (CE) no 1774/2002 (Reglamento sobre subproductos animales).

8 Real Decreto 1528/2012, de 8 de noviembre, por el que se establecen las normas aplicables a los subproductos animales y los productos derivados no destinados al consumo humano.